sábado, 18 de octubre de 2008

NO titulo..

El mundo está colérico, me ha dicho una noche que no soporta el universo que han construido a sus pies: los osos polares se suicidan porque no resisten el calor; los niños pequeños y los no tan pequeños golpean sus cabezas contra las mesas de las salas porque no toleran el aburrimiento de tener que "aprender" dentro de esas cuatros paredes para luego salir a la vida sintiendo que no les servió de nada; las mujeres que aun no se cansan de esperar al príncipe azul siguen sentadas en las puertas de sus casas mirando como la vida se les pasa sin traerles corceles, ni zapatillas de cristal, ni castillos donde tener el "final feliz" tan promocionado desde que eran niñas, y aquellas que se cansaron de esperarlo o simplemente nunca lo hicieron están agotadas del vivir por vivir, de esa obligación ya rutinaria del "hacer por hacer"; la humanidad busca un sentido en los lugares más absurdos: consume hasta reventar objetos que quedarán obsoletos al mes siguiente, se endeudan con el ultimo modelo de lo que sea; todos una ridicula copia del otro, tanto así, que cuando son diferentes a aquellos personajes que aparecen en las portadas de las revistas y en los programas mas estúpidos hacen lo imposible por parecerse a ellos hasta el punto de ponerse bajo un cuchillo cuantas veces puedan con tal de encajar en ese molde de "belleza"; ya no sólo defecan mierda, sino que también la ven, la comen, la idolatran y hasta la divinizan; algunos hombres, quizas de aburridos o sólo de crueles, deciden manipular a otros, así como humillar, pisotear; hay días, cuando no tienen nada que hacer en que deciden ir a una guerra sacrificando a muchos porque de repente resolvieron que querían más dinero del que ya tenían, hay días también, en que deciden destruir todo un ecosistema por la misma "razón"; todo tiene un precio monetario y no les importa destruir lo esencial por ese tan proclamado y respetado dios. El mundo está colérico, me dijo una noche que estaba agotado de seguir viendo como se tiraba carne humana a la parrilla.

La ciudad que no se ve..

Somos parte de un submundo,

lleno de revolucionarios impotentes,

de poetas lastimeros,

de antisociales autodestructivos,

de ilusos idealistas,

de almas desencantadas,

de insanidades mentales,

y místicos incomprendidos.

(minorías rabiosas, apátridas cosmopolitas, desertores de causas perdidas, gitanos de contrabando, espías ociosos, resentidos sin sentido, artistas trotamundos, adictos a la adicción, ideólogos mundanos, prisioneros liberados, conciencias que despiertan, payasos con y sin maquillaje, nihilistas inconsolables, consecuentes vegetarianos, músicos inestables, trisexuales pudorosos, carnívoros empedernidos, ateos reconciliados, y escritores morbosos).

sábado, 11 de octubre de 2008