- Definitivamente.
- ¿Te dije que me pidieron ser parte de una obra de teatro?
- No
- Bueno, pues lo hicieron, y les dije que no porque no me motiva más el teatro de lo que me motiva, pues…nada. Ya me basta con fingir un montón de actitudes en la vida real como para seguir tratando de engañar a un público, en el escenario, y fuera de él.
- Eres un idiota. Hay gente que le encanta hacer esas cosas y a ti te ofrecen y dices que no. Malagradecido.
- Jódete. Tengo suficiente con mis propias mentiras. ¿Te conté que me invitaron a un baile de licenciatura?
- Déjame adivinar. No fuiste.- Exacto. No fui.
- ¿Por qué? ¿Miedo a parecer más viejo de lo que eres entre recién graduados?
- No exactamente. O sea, de todos modos, hay cierto rechazo a todo ese ambiente revolucionado de púberes que salen al mundo y todas esas mierdas, pero más que nada, no me gustaba la idea de tener que adaptarme a seguir esos temas, esas conversaciones, esas miradas tontas de nuevo. Hay algo ahí que no soporto muy bien. Como sea, no me llevo en ese caso.
- ¿Hay algo a lo que no le tengas una profunda aversión?
- Déjame pensarlo.
- ¡Dios mío! ¿Tienes que pensarlo?
- Sí, estoy seguro que todo puede tener un lado odiable. Y creo que lo único que podría no llegar a detestar del todo, es una copa contigo.
- Cursi.
- Blow me.

No hay comentarios:
Publicar un comentario